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Las claves del 10K Ibercaja


Esta será una edición diferente a la última que se celebró, en una mañana fresca, seca y calmada de enero de 2020. En este 2021 estaremos lejos de esos 8 grados que marcaba el termómetro del paseo de la Alameda frente al puente de Calatrava, puente de la peineta o Puente de la Constitución (si queremos hacer referencia con su nombre oficial) con una mínima prevista de 17 grados que hará que los corredores comiencen los 10.000 metros casi con toda probabilidad por encima de los 20 grados.


El 10k Ibercaja se ha convertido en un imprescindible en la jungla del running de Valencia gracias a su rapidísimo circuito, que de hecho, es en el que más rápido se ha corrido en todo el mundo. Pero, ¿qué tiene este circuito para que cada año haya una lluvia de récords y marcas personales?


Estos son los puntos clave de circuito uno de los circuitos más rápidos del mundo:


  1. Una larga y eterna salida en línea recta. Lo primero que se encuentra un corredor que está en la línea de salida del 10k Ibercaja es la larga recta de unos 700 metros del Paseo de la Alameda, que se ve ligeramente interrumpida por la tenue curvatura de la rotonda de la Plaza Cataluña y que enlaza con varias rectas en ligero descenso siguiendo el marginal izquierdo del antoguo cauce del Turia. En total, casi 3km de bajada hasta la primera curva. Este tramo es rapidísimo.

  2. El Jamonero. El primer “obstáculo” de la carrera (y uno de los pocos) llega pocos metros antes del kilómetro 3 con el puente que separa el Ágora y el Príncipe Felipe de la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Se le llama El Jamonero porque este puente de Calatrava parece eso, un enorme jamonero blanco. Aunque a mí siempre me ha parecido un arpa. Este puente es el único desnivel significativo que hay en todo el recorrido, con una pendiente de subida más tendida que la de bajada, después de la cual tu cronómetro pitará el kilómetro 3. Tampoco esperes el Tourmalet, en cuestion de 40 metros tu esfuerzo habrá finalizado, harás una bajada y girarás a mano derecha por una amplia rotonda para encarar el sigüiente tramo de la carrera.

  3. La “ascensión”. En Valencia llamamos ascensión a todo lo que no es cuesta abajo. En realidad, este tramo es un falso llano que pica ligeramente hacia arriba siguiendo la pendiente del antigüo cauce por el marginal derecho. Es decir, el circuito sube en paralelo por el lado contrario al que ha bajado. En estos casi 4 kilómetros de recta desde El Jamonero hasta el Pont de fusta no vas a notar que estás subiendo y el sol que sobreviva al filtro de las arboladas de las avenidas y a los edificios te dará en la espalda.

  4. Pont de Fusta. Traducido, Puente de madera (queda menos épico, si). Este es un punto interesante de la carrera por varias razones. La primera de ellas es porque es el punto más alto de la carrera, y con el doble giro de 90 grados a la derecha para volver a coger el marginal izquierdo del rio, empieza otra vez el ligero descenso. El segundo punto es que es casi el kilómetro 7. Es una buena referencia para saber cómo vas. A Pont de Fusta hay que llegar aún con fuerzas y ganas de correr. Si al llegar a este punto vas jodido, Pont de Fusta fustiga.

  5. El fresco de Blasco Ibáñez. Llegamos a la parte final de la carrera y es aquí donde hay que pegarle un bocado al crono. La avenida Blasco Ibáñez es ancha, recta, en descenso y fresca. Con sombra. Tienes más o menos un kilómetro para recortarle segundos al crono y acaba con un giro de 90 grados a la derecha para encarar la parte final.

  6. Mestalla. Mestallan las piernas vas a decir cuando lo veas. El estadio de Mestalla es la última referencia que hay que poder ver con claridad. A partir de ahí, queda poco más de un kilómetro para meta y la ligera curva a la derecha de la Avenida de Aragón indica que hay que dar el resto.

  7. Vuelta a casa. Desde donde hemos salido, terminamos. La rotonda de Plaza España y la Avenida de Alameda marcan el final de los 10 kilómetros igual que marcaron la salida. En este caso, se llega desde el norte por la Avenida de Aragón para hacer un giro de 90 grados a la derecha y entrar en la larga recta de meta. Atento al adjetivo que he utilizado: LARGA. No te dejes llevar por el algarabío de la gente y la exultante fuente con decenas de chorros de agua de Alameda y regula tus fuerzas. Es la recta de meta pero NO hay que esprintar a tope. Queda más de medio kilómetro para cruzar la meta y se te puede hacer muy larga así que fíjate en los carteles que tienes ambos lados que te indican la distancia a meta.

  8. Mira tu reloj y flipa.


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